Consejos para mantener tu calzado en óptimas condiciones
El calzado es una de las partes más importantes de nuestro atuendo, por lo que llevar un zapato cómodo y bueno es fundamental. Son de buena calidad si están hechos de piel y llevan una parte de elaboración tradicional.
Limpie su calzado regularmente con productos apropiados para el tipo de material. Para cuero, utilice cremas y betunes específicos que nutran el material y lo protejan.
Nunca seque el calzado directamente al sol o cerca de fuentes de calor. Permita que se seque naturalmente en un lugar ventilado y utilice papel periódico para absorber la humedad interna.
Guarde su calzado en un lugar fresco y seco. Use hormas o papel para mantener la forma. Evite apilar el calzado para prevenir deformaciones.
No use el mismo par de zapatos todos los días. Permita que el calzado descanse al menos 24 horas entre usos para que recupere su forma y se airee.
Revise regularmente el estado de las suelas. Reemplace las suelas gastadas antes de que el desgaste afecte la estructura del zapato o su seguridad.
Utilice productos de calidad específicos para cada tipo de material: cremas nutritivas para cuero, protectores impermeabilizantes para ambientes húmedos, y limpiadores especializados según el tipo de acabado de su calzado.